Obligaciones de registro
El mismo depósito acaba anotado en cuatro sistemas
Un trasiego que haces un martes termina en la contabilidad de impuestos
especiales, en el libro de registro de tu comunidad autónoma, en las declaraciones
obligatorias del sector y, si trabajas con denominación, en lo que exija el consejo regulador.
Cuatro destinos, cuatro plazos, y una sola operación.
Cuartillo no presenta ninguno de esos registros, y es una decisión de diseño. Lo que aporta
es que el asiento nazca bien: con la fecha real de la operación, generado donde ocurre y por
quien la realiza. Los plazos del libro son cortos, y esa es la parte que un registro diferido
no puede cumplir: una manipulación se anota como muy tarde el primer día hábil siguiente, y
una salida antes de tres días. Quien presenta los libros sigue presentándolos, pero deja de
reconstruirlos en enero.
Conviene además precisar algo que suele comunicarse al revés. Si no superas los 100.000
litros anuales computando todos tus establecimientos, el artículo 13 de la Orden HAC/998/2019
permite solicitar autorización para llevar los libros en soporte papel. El matiz importa: no
exime de la obligación contable, permite un soporte distinto y requiere autorización previa.
Cuartillo no se justifica por una norma, se justifica por el vino.