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Cuartillo
Validación

Validado contra tres campañas reales antes de venderse

Cualquier proveedor puede afirmar que su sistema conoce el proceso de elaboración. Antes de abrir Cuartillo a comercialización se cargaron tres campañas completas de una bodega en activo, operación por operación y sin acceso previo a los resultados de cierre.

Metodología

Tres campañas transcritas íntegramente desde las memorias originales

Las memorias de tres campañas se descompusieron en asientos individuales: cada entrada de uva, cada encubado, cada determinación analítica diaria, cada intervención, cada descube, cada trasiego y cada mezcla. Cargado el conjunto, se solicitó al sistema la derivación de los balances de cierre, que se contrastaron con los que la bodega había calculado de forma independiente y que no habían sido introducidos.

Es un contraste exigente por construcción: no se supera por aproximación. Un error en una sola operación de septiembre propaga una desviación al rendimiento de campaña, y no una desviación marginal.

3 campañas completas
3.949 operaciones cargadas individualmente
26 verificaciones de dominio permanentes
1.540 pruebas automáticas superadas
Resultados

Coincidencia en los balances y anticipación de las intervenciones

Kilos de entrada, raspón, volumen encubado, litros obtenidos y rendimiento de cada campaña se derivaron de los asientos y coincidieron con los valores registrados por la bodega. El sistema determinó asimismo la composición varietal de un vino de mezcla siguiendo el rastro de cada litro a lo largo de toda su historia, con el mismo porcentaje que la bodega había calculado por su cuenta. De ese porcentaje dependía la posibilidad de mencionar la variedad en el etiquetado.

El resultado más relevante, sin embargo, no está en el cierre. Formalizado el protocolo de aquella casa tal como estaba definido, se solicitó al sistema la evaluación depósito a depósito y día a día del momento de intervención. Anticipó 42 de las 44 intervenciones que la bodega había realizado a mano, y no propuso ninguna donde no se había actuado. Las dos no anticipadas corresponden a depósitos cuya primera densidad registrada ya se encontraba por debajo del umbral: el momento de actuación nunca llegó a documentarse. En ambos casos, la ausencia de aviso era el comportamiento correcto.

El contraste produjo además un resultado no buscado. El sistema identificó deficiencias que en el registro en papel no eran detectables: operaciones anotadas sin la magnitud que las hace verificables, mezclas cuyos orígenes no suman el volumen declarado, un descube con diferencia de volumen no justificada y una determinación analítica fuera de rango que en su momento no se detectó. Ninguna de esas deficiencias fue introducida por el sistema. Estaban en el registro original.

Detección de errores

Reproducir bien no basta: hay que detectar lo que no cuadra

Un sistema que se limita a agregar lo que recibe reproduce fielmente cualquier cosa, errores incluidos. La segunda parte del contraste consistió en presentar al sistema los errores reales de aquellas campañas, uno a uno.

Condición presentadaComportamiento requerido
Mezcla cuyos volúmenes de origen no suman el volumen declaradoParada: el balance de materia no cuadra
Descube con diferencia entre volumen de salida y de entradaParada, con indicación del volumen faltante
Volumen introducido a mano que difiere del calculadoPrevalece el calculado y se notifica la diferencia
Dos lotes con idéntica denominación en la misma campañaParada
Operación con fecha fuera del rango de campañaParada
Densidad fuera de rango físicoParada
Densidad dentro de rango con incremento no justificable por la faseAviso: el valor aislado no es concluyente, la variación sí
Extracción de volumen superior a las existencias del loteParada previa a la confirmación
Merma superior al rango habitual para la operaciónAviso, con indicación del rango de referencia y su origen
Modificación de un asiento ya confirmadoImposible por diseño

La última requiere precisión. La única vía para rectificar un asiento erróneo es un asiento de corrección que referencie al corregido. Ambos permanecen visibles y los balances se recalculan sobre el valor válido. No existe forma, ni desde la interfaz ni desde la capa de datos, de hacer que una operación registrada deje de constar.

Límites

Qué no acredita esta validación

A las verificaciones automáticas se añade una batería de 85 pruebas vinculadas a los procedimientos operativos. Cada una especifica el procedimiento, el resultado esperado y el método de comprobación. En la última ejecución completa: 80 superadas, 0 fallidas.

De las cinco restantes, tres son deliberadamente las más determinantes y no puede acreditarlas quien desarrolla el sistema: requieren que un enólogo opere de forma autónoma cuatro depósitos durante tres jornadas consecutivas sin necesidad de consulta. Si necesita consultar, el sistema no está listo, y se publicará en esos términos cuando se realice. Las dos últimas quedan sin veredicto porque el criterio contra el que habría que contrastarlas no está fijado, y se declara así en lugar de rellenarlo con un valor plausible.

De la bodega que cedió sus memorias no se publica ningún dato: ni denominación, ni kilos, ni volúmenes, ni rendimientos, ni variedades, ni parcelas, ni configuración de instalación. Las cifras de esta página describen el comportamiento del sistema, no la explotación.

Descargar el informe completo de validación, seis páginas con el método, los resultados, la batería de errores y el detalle de lo que esta validación no acredita. En PDF, 224 KB.